martes, 15 de marzo de 2016

Pequeño Nudge Electoral

A propósito del artículo de Loreto Cox y Ricardo González sobre el cambio del voto obligatorio a voluntario, publicado en su diario el  sábado 12 de marzo, quisiera aportar algunas luces provenientes de la economía del comportamiento que resultan muy útiles para analizar esta problemática.

En efecto, en vez de promover un retorno a nuestro antiguo sistema, creo que es más recomendable para Chile optar ahora por un sistema de inscripción automática, voto obligatorio y desinscripción voluntaria. Es decir, el ciudadano por el solo hecho de cumplir la mayoría de edad puede votar o también desafiliarse del sistema. Con esta opción el legislador estaría optando por un mecanismo de default por el cual se modifica la arquitectura del contexto de toma de decisiones de los ciudadanos, empujándolos (con un nudge) a participar.

Esta opción impondría un deber o carga al ciudadano insatisfecho que desea desafiliarse del sistema político sin afectar la libertad que cobija su derecho a participar nuevamente en una elección en el futuro mediante una nueva inscripción.

Además disminuye el sesgo de clase que arrojan los guarismos de las elecciones con voto voluntario, como asimismo genera un incentivo para mejorar cuantitativamente la participación ciudadana que el sistema de voto voluntario e inscripción automática suele afectar negativamente.

También es efectivo para mejorar la falta de representatividad del sistema político, puesto que condiciona a que en definitiva vote todo tipo de ciudadanos, no sólo los más pudientes, y con ello puede también generar un impacto positivo en el foco y calidad de las políticas públicas.

Rafael Pastor Besoain

lunes, 23 de marzo de 2015

martes, 15 de enero de 2013

El Impresionismo de Golborne



En el prólogo del nuevo libro titulado Con la Fuerza de la Liberad, escrito por Jovino Novoa, Laurence Golborne nos invita artísticamente a "…evaluar el libro de la misma forma en que se admira una pintura impresionista: con un énfasis en el todo, observando la imagen clara y potente que aparece al mirar detenidamente el conjunto...Ciertamente, creo que habrá más de una interpretación respecto al actuar del actual gobierno, especialmente sobre si este fue fiel a los principios de nuestro sector, si fue el refundador ideológico del país o si será recordado como el primer gobierno de derecha elegido democráticamente en más de cincuenta años, con un destacado rol por haber reconstruido un país devastado por un terremoto y haber retomado la senda de prosperidad y crecimiento deteriorada por los gobiernos anteriores. Pero no dejemos que el árbol nos impida ver el bosque; el camino que traza el libro es más amplio y robusto que una suma de partes”.

La recomendación de Golborne pareciera ser muy conveniente para sus aspiraciones. Sugiere que el lector más que evaluar el libro de Novoa por la identidad de las ideas que proyecta (los árboles), se quede en el intento de plasmar lo que los impresionistas llamaban la impresión visual de un instante efímero (el bosque), sin reparar en la esencia de aquello que este libro busca sustentar que se encuentra en las sustantivas distinciones que sus partes cobijan.

Obviamente que para Golborne fue necesario recurrir a una hermenéutica impresionista de este libro, ya que de otra forma no hubiese sido presentable escribir un prólogo para el mismo. Las contradicciones e incoherencias en las que incurre al hacerlo son demasiado obvias y ya parecen un patrón de su acción política y precandidatura. Vamos por partes.

Primero, presenta un libro del político de centro derecha que más ha criticado al gobierno de Sebastián Piñera del cual él fue parte y al cual le debe en gran parte de su capital político.

Segundo, presenta un libro de uno de los políticos más conservadores de la centro derecha, cuando todos sabemos que él está a favor del AVP y del aborto terapéutico. Esto acentúa también su falta de conexión con la UDI en temas valóricos.

Tercero, presenta un libro de uno de los políticos más pinochetista de la UDI, cuando ha representado en innumerables oportunidades que él votó por el No y que nunca fue partidario de la dictadura y por ende de Jaime Guzmán.

Cuarto, presenta un libro sobre un político tradicional con amplio oficio que representa justamente la antítesis del llamado que él hace cotidianamente a oxigenar la política con caras nuevas e independientes sin mácula partidaria, ni mochilas del pasado.

Quinto, presenta un libro sobre ideas y convicciones respecto de las cuales él nunca ha tenido mayor preocupación, ya que es un hombre pragmático que siempre le ha preocupado mucho más la lógica de la eficiencia gerencial neo-cosista que las cavilaciones sobre un proyecto colectivo de centro derecha.

Sexto, presentar un libro que desprecia todo tipo de igualdad y reivindica una noción restrictiva de libertad, que no fue aquella que le permitió salir de Maipú para liderar una transnacional del retail y después ser ministro de estado.

En definitiva, el candidato de la UDI con sus incoherencias e indefiniciones básicamente nos invita ahora a vislumbrar una imagen de un bosque cuyos árboles se desvanecen en contornos luminosos livianos, y que con lo cuales lamentablemente no se gana una elección ni menos se construye un proyecto político.

Rafael Pastor Besoain
Profesor Escuela de Gobierno y Gestión Pública
Universidad de Chile




jueves, 27 de diciembre de 2012

Nuestra Idea de Chile en Varios Twiteos



Nuestra idea de Chile: tolerancia 0 a conductas antentatorias a la libre competencia y al derecho del consumidor #PROA @allamandpdte

Nuestra idea de Chile: un país pro mercado (pro competencia leal) no pro empresa  #PROA @allamandpdte

Nuestra idea de Chile: juego limpio  en el mercado, la política, la función pública y la sociedad PROA @allamandpdte @allamand

Nuestra idea de Chile: un Estado atento que confía en las personas y sus capacidades #PROA @allamandpdte

Nuestra idea de Chile: un país donde el fracaso del que emprende no es castigado tan rotundamente. #PROA @allamand @allamandpdte

Nuestra idea de Chile: una sociedad donde la política es un medio para dar solución a nuestras legítimas diferencias @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: hacia una descentralización del poder y de la función administrativa. #PROA #localismo @allamand @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: hacia la concreción de las reformas de segunda de generación aún pendientes en nuestro país #PROA @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: un país donde las políticas públicas están exclusivamente al servicio de las personas #PROA @allamand @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: un país donde la política es abierta, competitiva, transparente y participativa #PROA @AllamandPdte @allamand

Nuestra idea de Chile: una sociedad donde recuperemos la confianza en las instituciones y los sistemas de intermediación @AllamandPdte #PROA

Nuestra idea de Chile: cuando el estado es un socio para la innovación y el emprendimiento de la sociedad #PROA @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: una sociedad donde nuestra innovación y creatividad mejoren la calidad del empleo @allamand @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: una sociedad donde la pobreza y vulnerabilidad no sean un obstáculo para la libertad de las personas @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: una educación pública diversa que no sólo emane de lo estatal. PROA @allamand @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: hacia un país donde la hospitalidad de la tolerancia permita evitar el castigo a la diferencia. PROA @allamandpdte

Nuestra idea de Chile: un servicio civil meritocrático y con una ética de rendimiento PARA y CON la ciudadanía. @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: hacia una noción inclusiva de la libertad. @allamand PROA @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: donde sociedad, estado y mercado dialogan para generar valor público. PROA @allamand @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: una estado atento PARA y CON la ciudadanía que promueve la coresponsabilidad. PROA @allamand @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: una sociedad del mérito con derechos y deberes. @allamand @AllamandPdte

Nuestra idea de Chile: una política sin conflictos de intereses #PROA @AllamandPdte

lunes, 12 de noviembre de 2012

Conflictos de Interés y Aprendizaje

Oscar Wilde decía que “la experiencia es el nombre que les damos a nuestros errores”. La frase me recordó uno de los aprendizajes que deja el actual ciclo político a la centroderecha, en relación con los conflictos de intereses. Para nadie es una incógnita que la forma en que esta problemática fue abordada por Sebastián Piñera durante los primeros años de su gobierno dejó mucho que desear, y que ello le significó daños a su capital político y a la credibilidad de su presidencia.


Para José Zalaquett, un conflicto de interés debe conceptualizarse “… como la existencia de situaciones de riesgo objetivo para los intereses públicos o los intereses de determinado colectivo porque una persona (funcionario público o agente privado) que se encuentra sometida al deber fiduciario de velar por tales intereses, mantiene, a la vez, cargos, intereses o relaciones de carácter privado (excepcionalmente, también de carácter público) que le generan el incentivo de favorecer éstos en desmedro o por encima de aquéllos”; es decir, un conflicto de interés no es un hecho sino que una situación objetiva, independiente a la calidad moral de la persona involucrada.

Ahora que la campaña ya partió en la centroderecha, creo importante traerlo a colación, pues tendrá un impacto no menor en las precandidaturas de Andrés Allamand y Laurence Golborne. Y las situaciones objetivas a que se refiere Zalaquett parecieran están mucho más presentes en la opción de Golborne que en la de Allamand. Basta contrastar las entrevistas dadas por ambos en el programa Tolerancia Cero.

En efecto, una de las preguntas que se le efectuaron a Golborne dijo relación con la conocida y bastante verosímil versión de que él habría aceptado la vicepresidencia ejecutiva de HidroAysén antes de transformarse en ministro. Aunque él lo negó rotundamente, esta circunstancia deja instalada una duda importante que le resta credibilidad frente al electorado para tener una postura imparcial frente a una muy relevante problemática. En cambio, Allamand, al poseer mucho más independencia que Golborne, pudo declarar abiertamente que “HidroAysén está muerto, no es un proyecto viable”, y que buscará un acuerdo nacional para solucionar este problema.

La dicotomía es clara. El oficialismo tendrá que optar entre un político experimentado, libre de conflictos de interés y que entiende la naturaleza de los problemas públicos, o un gerente carismático curtido principalmente por una experiencia en el mundo privado que viene cargada con más de un conflicto de interés. Entre un postulante que ya está siendo nominado como el de la tasa máxima convencional (MEO lo señaló así en CNN Chile) u otro que no tiene riesgo objetivo en este aspecto. La elección no es para nada banal. Ojalá que esta vez los errores del pasado sirvan de algo.

Propiedad intelectual: las lecciones del caso tailandés en Estados Unidos


Diario Financiero

Lunes 12 de noviembre de 2012 | 05:00
Rafael Pastor


La situación de la propiedad intelectual a nivel mundial ha dado que hablar durante las últimas semanas. El pasado 18 de octubre, la fiscal general del Estado de Massachusetts, Martha Coakley, anunció medidas en contra de una empresa tailandesa procesadora de mariscos por el uso de software pirata en sus procesos productivos. En un acuerdo de conciliación, la compañía asiática reconoció esta práctica como comercial desleal y, de paso, puso en tela de juicio a su propio gobierno respecto de su eficacia fiscalizadora en materia de propiedad intelectual.

Lo que ocurre es que los legisladores de Estados Unidos tienen entre sus preocupaciones el fomentar las buenas prácticas comerciales de los fabricantes internacionales, en un esfuerzo por proteger su industria local y el empleo en un contexto de crisis económica que los afecta. Tanto a nivel estatal y federal, los funcionarios del gobierno están tomando medidas para garantizar que las importaciones sean realizadas por empresas que utilizan software legal en sus operaciones comerciales para que respeten la competencia leal y la ética mercantil.

Tan cierto es lo que venimos señalando que en junio de 2011 se aprobó en Washington una nueva legislación llamada The Stolen or Misappropriated Information Technology Law o Unfair Competition Act (UCA), que permite a empresas de ese país demandar a competidores que comercialicen productos manufacturados por distribuidores que utilicen programas con licencias de software ilegítimas. Otros estados de la unión, como California, Luisiana y Massachusetts han seguido esta misma senda fiscalizadora.

La normativa referida y, en general, las leyes de competencia desleal vigentes en Estados Unidos, buscan evitar que las diversas compañías obtengan ventajas ilegítimas al competir con empresas norteamericanas que utilizan software legal en sus procesos. La normativa es amplia y entiende el uso de TI ilegal no sólo en los productos finales llevados a Estados Unidos, sino que también a las operaciones comerciales de la empresa, como por ejemplo inventarios, contabilidad y logística.

Por lo anterior, es necesario advertir que nuestro país no está exento de que ocurra un caso similar al de Massachusetts y que una empresa chilena llegue a ser demandada en Estados Unidos, con evidentes repercusiones comerciales -y políticas- que ninguna nación desea. No se trata de una visión antojadiza. Al contrario, el riesgo existe desde el momento en que Chile sigue situado en la Priority Watch List (Lista de Observación Prioritaria) del USTR con 61% en la tasa de piratería, según el ranking elaborado por el propio gobierno norteamericano, y cuando la Asociación de Software estima que las pérdidas por concepto de piratería para el país en 2011 fueron del orden de US$ 382 millones.

En un mundo global, regulaciones como la comentada son herramientas efectivas que están en plena expansión. Tomando en cuenta esta realidad, se hace necesario en nuestro país asimilar la importancia de resguardar la propiedad intelectual como un factor que garantice tanto la competencia leal como como buenas prácticas en la gran mayoría de las empresas chilenas.

martes, 9 de octubre de 2012

Elecciones Presidenciales 2014: ¿futuro o pasado?

En una entrevista otorgada al Diario El Mercurio en el cuerpo Reportajes del Domingo 7 de octubre de 2012,  Andrés Velasco señaló lo siguiente: "Si la ex Presidenta Bachelet va ser candidata, sería bueno que se integra a este proceso ahora. Es decir, pasadas las elecciones municipales…Invito a los candidatos, incluida Bachelet, a que tengamos el primer debate de las primarias a la semana siguiente de las municipales. Esta elección no va ser acerca del pasado, va a ser acerca del futuro. A Chile no le hace bien una campaña del silencio, debe ser una campaña de ideas." 

Cuando leí esta frase, se me vino a la memoria otra del filósofo danés Sören Kierkegaard: “Vivimos nuestra vida hacia adelante pero la comprendemos hacia atrás.”; es decir, aunque vivimos arrojados preocupadamente sobre el futuro, sólo podemos entenderlo desde nuestra experiencia y conocimiento. Sin pasado no hay posibilidad para el futuro, por eso los pensadores estratégicos son tan buenos en conectar pasado, presente, y futuro.

También se me vino a la memoria el libro La Edad de la Paradoja, donde Charles Handy argumenta que necesitamos un sentido de continuidad con nuestro pasado y un sentido de dirección para nuestro futuro que permita mantener una sensación de control en el medio del cambio. Por lo tanto, la pregunta estratégica hoy es no sólo ¿a que se parece el futuro que queremos construir colectivamente? sino que  también ¿habiendo visto el futuro que queremos forjar juntos, que debemos mantener y eliminar del pasado, y crear en nuestro presente para llegar al futuro que queremos forjar?

Ahora bien, es cierto que las elecciones presidenciales tienden a hacerse cargo principalmente del futuro, pero las mismas son también muy proclives a recurrir al poder predictor del pasado, a aquello que según Handy debemos mantener o eliminar para efectos de poner nuestra mirada con convicción en la creatividad del presente para efectivamente poder llegar al futuro anhelado.

Traigo todo esto a colación ya que me parece importante analizar cuan importante será el pasado en las campañas presidenciales de la Concertación y la Centro Derecha. Parece obvio que la invitación que hace Velasco resulta mucho más compleja para la Concertación que para la el Oficialismo.

En efecto, en la Concertación ni siquiera existe una comprensión aproximadamente consensuada respecto al rendimiento de esta coalición en el pasado. ¿Cómo podrá entonces debatir la Concertación en sus primarias sobre el futuro que quieran ofrecerles a la ciudadanía si todavía ni siquiera son capaces de ponerse de acuerdo respecto a aquello que deben eliminar (errores) o mantener (éxitos) de su pasado? Esta discordia se ve especialmente acentuada si tenemos presente la apagada conmemoración del Triunfo del NO, que tuvo una baja convocatoria y la ausencia de figuras históricas de la Concertación, como asimismo el hecho que esta celebración se vio opacada por el movimiento de estudiantes secundarios quienes se manifestaron expresando un claro rechazo al conglomerado y evidenciando la poca sintonía del sector con las demandas estudiantiles.

También encontramos esta discordia en el deslucido lanzamiento del pacto “Por un Chile Justo”, al cual concurrió la directiva del PPD, PRSD, PC e IC. La frase utilizada por el pacto de izquierda (“No somos la Concertación, hablamos otro lenguaje”) vs las palabas del timonel PS, Osvaldo Andrade (“Desgraciadamente en los últimos días-lo decimos como PS-lo que hemos visto es una reiteración de dar prioridad de identidad partidaria por sobre el esfuerzo común como oposición”), parecieran confirmar un tono que tendrá el debate interno en los próximos elecciones presidenciales que no permitirán alusión alguna al pasado culposo de la Concertación, y por ende toda referencia al mismo será poco convincente para esta coalición política.

Lo que venimos señalando se ve acentuado aún más si tenemos presente que la carta a derrotar para todos los competidores en una eventual primaria de la Concertación resulta ser la ex presidenta Michelle Bachelet, quien es una figura con mucha presencia en el pasado. Además a esto hay que agregar que su silencio cómplice respecto al futuro del país y al pasado de la Concertación no ha servido sino para ahondar aún más los juicios divergentes y culposas existentes respecto de la obra de la coalición opositora. Este factor ha enervado irresponsablemente aún más el escaso affectio societatis programático que permanece en la Concertación.

En este orden de cosas, resulta obvio que para Velasco será más cómodo que en las primarias de la Concertación se discuta exclusivamente sobre el futuro no el pasado, ya que no desea enfrentar a la ex Presidenta Michelle Bachelet en un real y acabado debate sobre la comprensión de lo que fueron para él los principales defectos y errores de su gobierno -de la cual él fue un artífice fundamental-, y tampoco de usar el pasado como arma en contra de la ex primera mandataria, lo que básicamente le resta seriedad y credibilidad a una eventual primaria de la Concertación.

En la otra vereda, tenemos a la centro derecha unida por el poder y por una mirada mucho más diáfana sobre su pasado. Ganar las elecciones democráticamente ha permitido borrar de esta coalición todo atisbo de deslegitimidad que la misma portaba por haber colaborador con la dictadura. Además el pasado de sus presidenciales (Allamand, Longueira y Golborne) es auspicioso ya que los mismos están muy bien evaluados por las encuestas, y además son miembros de un gobierno que a pesar de no ser muy popular, posee los mejores indicadores económicos que ha tenido este país en mucho tiempo. Para la centro derecha, no hay remordimientos mayores respecto al modelo económico y social optando por Chile y perfeccionado por la Concertación durante sus cuatro gobiernos. A lo anterior también hay que agrega una preocupación creciente por los más vulnerables, como nos lo recuerda Andrés Allamand en su libro La Travesía del Desierto (1999), al definir lo que implica para él ser de centro derecha: "Aun creyendo en la fuerza vital de la libertad soy contrario al desenfreno que termina aplastando las igualdades básicas de la sociedad. Al estado le asiste una función normativa y fiscalizadora intransferible, tiene una misión irrenunciable en la ayuda a los más necesitados y debe impedir el abuso de los poderosos."  

Para la centro derecha mirar al pasado no es un proceso culposo ni autoflagelante, sino que todo lo contrario. Para la UDI y RN un proyecto programático no tiene otro lugar donde provenir que de un entendimiento mayoritariamente compartido del pasado. La Concertación en cambio deambula erráticamente entre sus fantasmas que la empujan lejos de sus éxitos cuando habitaba el centro político y hacia un viraje populista de izquierda que no tiene mucha cabida en el Chile actual.

En consecuencia, al parecer Velasco tiene toda la razón. En las primarias de la Concertación sólo veremos un debate sobre la preocupación de un futuro inexplicable en relación a un anclaje hermenéutico sobre el pasado que es frágil y contradictorio, lo que en definitiva constituye una entelequia indulgente y conveniente, que sin duda será fácilmente detectada por los ciudadanos quienes mayoritariamente lo rechazarán por incoherente e indescifrable.

Rafael Pastor Besoain