jueves, 26 de julio de 2007

La Red y su poder para no respetar los Derechos de Autor


Comparto con ustedes un post obtenido del blog de Enrique Dans. Realmente impresionante.


Harry Potter y el poder del crowdsourcing


Todos sabíamos que iba a ocurrir: han sido escasamente tres días desde la salida del libro. Tres días de incesante lectura a toda velocidad, de pantalla de ordenador, de tecleo incesante… pero ya está: vía Mangas Verdes, veo que el nuevo libro de Harry Potter, “Harry Potter and the Deadly Hallows”, ya está en la red completamente traducido al español, con el título de “Harry Potter y las reliquias de la muerte“. Está en formato blog, con una entrada por capítulo, cada una traducida por un autor o grupo de autores: la traducción no será “académica”, seguramente será más bien “libre”, pero sirve sin duda para que miles de fans hispanohablantes de la serie puedan saciar su curiosidad acerca de las andanzas del mago más popular de todos los tiempos. Y cuando digo “miles de fans”, lo digo con perfecto conocimiento de causa: atraído por el fenómeno de la difusión incontrolable de los contenidos en Internet, he visitado el tema Harry Potter en algunas ocasiones, para de repente encontrarme con que desde que se empezó a calentar el ambiente con la salida del último libro, dichas entradas conseguían consolidarse entre las más visitadas de la página, atrayendo un notable y consistente número de visitas en busca de la última información sobre el tema.

Considerando que se trata de un blog desarrollado en Blogger y alojado en Blogspot, y conociendo como se las gasta Bloomsbury Publishing, me imagino que la página no durará demasiado en la red. Sin embargo, el fenómeno ya es completamente imparable: cientos de usuarios ya han recorrido las treinta y ocho entradas del blog con sus ratones, y hecho eso de “Guardar enlace como…” para poder seguir leyéndolo en caso de retirada. En muy poco tiempo, si es que no ha ocurrido ya, el texto completo refundido en un solo archivo estará ya pululando por las redes P2P. Es el signo de los tiempos: si tardas más de un par de días en darle al mercado lo que el mercado quiere, éste se lo consigue por sí mismo. En este caso, supongo que la traducción “oficial” recogerá con una mayor fidelidad las palabras escritas por J. K. Rowling, pero tampoco de que miles de lectores y fans preferirán quedarse con esta segunda mejor opción con el fin de obtener el contenido antes de la fecha designada. Y tampoco creo, sin embargo, que la jugada reste demasiadas ventas a la edición española del libro cuando éste esté disponible en las librerías. Se trata, simplemente, de un mal cálculo de la editorial, que prefirió cambiar la presunta seguridad y control que ofrecía el no enviar pruebas del libro a los traductores antes de la fecha de salida oficial, por una fecha de salida de las versiones traducidas más tardía, o por unas posibles ventas adicionales del libro en inglés en mercados de habla no inglesa. Al final, el resultado es el que es: un libro traducido por un grupo desorganizado de autores en pos de un fin común. Es la fuerza del crowdsourcing, en el medio que lo inventó como tal y le dio razón de ser: la red.